Día de las Madres, Día del Padre
By the dip team · Clinical consultant: Pauline Sam, MD ·

Día de las Madres, Día del Padre
Módulo 18 · Vacaciones y eventos escolares · Artículo 05 · Wave 2 · todas las edades
Estos dos días se sienten distintos a las demás fechas, porque cada uno le pertenece, por definición, a uno de los papás. El Día de las Madres es de la mamá. El Día del Padre es del papá. Y en una familia separada eso abre toda una serie de preguntas chiquitas pero cargadas. ¿Cómo honra tu peque al papá o la mamá de quien es el día cuando le toca estar en la otra casa? ¿Qué haces en el día que es de la otra casa y no tuyo? ¿Y cómo llevas tu propio día, que ahora puede verse diferente y, a veces, más solitario que antes?
Son días anuales y muy emocionales, pero se pueden sortear con una idea sencilla que te guía: en cada uno de estos días, la meta es ayudar a tu peque a honrar al papá o la mamá de quien es el día, de lleno y con cariño, sin importar en qué casa le toque estar. El día es de uno de los papás, y lo que hay que cuidar es la oportunidad de tu peque de celebrarlo.
El día que le pertenece a la otra casa
Empecemos por la dirección más difícil, porque es donde se pone a prueba la generosidad. Cuando es el día de la otra casa, aunque no sea tu día y aunque las cosas entre ustedes estén difíciles, tu tarea es ayudar a tu peque a honrar a su otro papá o mamá.
Esto quiere decir que, si tu peque está contigo el día o cerca del día, lo ayudes de forma activa a celebrar a la otra casa. Que lo ayudes a hacer o a escoger una tarjeta o un regalo. Que te asegures de que tenga la oportunidad de llamar, mandar un mensaje o ver al papá o la mamá de quien es el día. Que platiques del día con cariño. Que ni la logística ni lo que tú sientes se atraviesen en la oportunidad que tiene tu peque de querer a su otro papá o mamá justo en el día que se aparta para eso.
Esto puede ser de verdad difícil, sobre todo en los primeros años o cuando la relación está tensa. Ayudar a tu peque a celebrar a alguien con quien quizá tengas sentimientos complicados pide una generosidad real. Pero el día no se trata de tu relación con la otra casa. Se trata de la relación de tu peque con su papá o su mamá, y un peque al que el papá o la mamá con quien está ayuda a honrar con cariño a su otro papá o mamá aprende que su amor por los dos está a salvo y tiene apoyo. A un peque al que se le pone, sin que se note tanto, una traba, o que percibe que celebrar a la otra casa te pone mal, lo dejas en una posición imposible en lo que debería ser un día sencillo y lleno de cariño.
Así que la disciplina está en dejar a un lado lo que tú sientes por ese día y ser el papá o la mamá que ayuda a su peque a querer a su otro papá o mamá. Es una de las pruebas más claras de una crianza compartida centrada en el peque, y uno de los regalos más poderosos que puedes dar, porque tu peque siente el permiso.
La manualidad de la escuela para el papá o la mamá que no está
Hay un momento chiquito y específico que se repite alrededor de estos días: la escuela manda a casa la manualidad del Día de las Madres o del Día del Padre, la tarjeta o el regalo que hace el grupo, y tu peque la está haciendo para un papá o una mamá que no vive en la casa donde está, o a quien ve menos. A veces tu peque parece no saber bien qué hacer con eso, o al papá o la mamá le da un piquetito ver a su peque haciendo algo para la otra casa.
Manejarlo es sencillo y cálido. Hay que ayudar y animar a tu peque a hacer la cosa para el papá o la mamá de quien es el día, y ayudarlo a que se la haga llegar. La manualidad es la forma en que tu peque expresa su amor por su papá o su mamá, y debe llegar a donde va. Si tú eres quien está en casa cuando llega la manualidad para la otra casa, ayudas a tu peque a guardarla con cariño y a hacérsela llegar, en vez de dejar que se vuelva motivo de incomodidad. Tu peque hizo algo lleno de amor; tu tarea es ayudar a que ese amor caiga donde estaba pensado.
Cuando la forma en que la escuela plantea estos días se le hace difícil a la situación de una familia en particular, una platicada tranquila con el maestro o la maestra puede ayudar, y el artículo sobre el maestro que sí sabe trata de esa relación. Pero casi siempre la manualidad de la escuela es algo tierno, y el movimiento es nomás ayudar a que llegue al papá o la mamá para quien se hizo.
Tu propio día
Y luego está tu propio día, que después de una separación puede verse diferente. Quizá más solitario, quizá lindo, quizá una mezcla. Tu peque puede estar contigo o no en tu día exacto, según el calendario. Puede que sientas la ausencia de cómo era el día antes, o que sientas su nueva forma muy fuerte.
Unas cuantas cosas, con calma. Tu día con tu peque no tiene que caer en la fecha exacta del calendario para que sea de verdad; si el calendario tiene a tu peque en otro lado el día mismo, celebrarlo juntos la próxima vez que te toque funciona igual de bien, y a los niños no les importa mucho la fecha. Bajarle a la expectativa de que el día tiene que ser perfecto o tiene que ser igual que antes te quita presión. Y si el día se te hace de verdad difícil, ese es un sentimiento real que merece su propio apoyo, con amigos o con tu propia gente, aparte de tu peque, para que tu peque pueda disfrutar de honrarte a ti en lugar de cargar con tu tristeza.
La parte recíproca también importa. Así como tú ayudas a tu peque a honrar a la otra casa en su día, un arreglo sano hace que la otra casa ayude a tu peque a honrarte a ti en el tuyo. Donde existe esa reciprocidad, los dos papás reciben su día honrado por un peque a quien la otra casa apoyó para celebrarlo. Donde no existe, el artículo sobre cumpleaños para el papá o la mamá que está de descanso, y los módulos más difíciles, le hablan a una otra casa que no puede o no quiere apoyar la relación de tu peque contigo. Pero el movimiento que tú controlas es tu propia generosidad en el día de la otra casa, que modela la cosa y, muchas veces, con el tiempo, hace que regrese.
La frase que te llevas
El Día de las Madres y el Día del Padre le pertenecen, cada uno, a uno de los papás, y la meta que te guía es ayudar a tu peque a honrar al papá o la mamá de quien es el día, de lleno y con cariño, sin importar en qué casa esté. Cuando es el día de la otra casa, deja a un lado lo que tú sientes y ayuda de forma activa a tu peque a celebrar a su otro papá o mamá, que es una verdadera prueba de generosidad y un verdadero regalo para tu peque. Ayuda a que la manualidad de la escuela llegue al papá o la mamá para quien se hizo. Y lleva tu propio día con calma, celebrando con tu peque cuando el calendario lo permita en lugar de empeñarte en la fecha exacta, y llevando cualquier sentimiento difícil a tu propio apoyo en lugar de a tu peque.
En estos días, el amor fluye hacia uno de los papás, y lo más generoso que puedes hacer es ayudar a que fluya con libertad, aun cuando fluye hacia alguien que se te hace difícil.
En su día, ayuda a tu peque a querer a su otro papá o mamá con libertad, aunque te cueste algo. Tu peque siente el permiso, y es uno de los regalos más verdaderos que puedes darle.
Esto es autoayuda, no consejo médico, psicológico ni legal, y no sustituye la ayuda de un profesional calificado. Si tú o tu hijo o hija pudieran estar en peligro, llama a los servicios de emergencia de tu localidad.